Mi bebé no come, ¿Por qué? - Practicando BLW

Mi bebé no come, ¿Por qué?

comer trozos desde los 6 meses
Baby Led Weaning (comer trozos desde los 6 meses) y su efecto en la salud bucodental del bebé
16 marzo, 2022

¡Hola familia bloguera!

Hoy vamos a hablar de la inapetencia infantil, como bien se intuye, puede que si estás leyendo este post es porque en casa estéis pasando por una etapa de selectividad alimentaria con vuestros peques, o quizá lleváis una racha en la que están comiendo menos de lo habitual. 

Antes de seguir, déjame decirte que es algo muy común y que pasa en todas las casas en algún momento durante la crianza de nuestros pequeños y pequeñas. 

Y es que el apetito no es lineal en el tiempo, es normal que coman más en una comida que en otra, o un día tengan menos apetito que otro. 

Además debemos tener en cuenta que en etapas donde el crecimiento es más estable, es normal que coman menos, ya que al disminuir sus requerimientos energéticos, sus necesidades nutricionales se ven disminuidas también, y como consecuencia, sus ganas de comer. 

Los niños no crecen porque comen, comen porque están creciendo

Así que, sí, es normal que tengan etapas de comer menos. Pero, a pesar de ser algo habitual, hay varias razones por las que puede que tu peque esté comiendo menos, por lo que debemos tener en cuenta algunos puntos que sí pueden estar afectando a las comidas, y es posible que aplicando algunos cambios en las rutinas de alimentación, notes un cambio importante a mejor.

 

Entonces, ¡Vamos allá!

Puede que no esté comiendo porque...

  • No come sólidos, pero sí bebidas. 

Ya sean zumos, actimel o yogur bebible, batidos, leche, refrescos…Las bebidas ¡También sacian! Si está pasando por una época de inapetencia y toma demasiadas bebidas distintas del agua es normal que se sacie y desplace la ingesta de sólidos. Especialmente si las toma poco antes de las comidas.

  • Se pasa el día picoteando. 

Puede que en comidas principales no coma, pero se pasa el día pidiendo snacks: trozos de pan, pavo, 1 yogur, galletas, palitos de pan, queso, leche, fruta (lo menos común, pero también podría ser). 

No está mal dar snacks entre horas, pero siempre que sea dentro de una rutina de alimentación sólida. Por ejemplo, entre el desayuno y la comida principal podemos ofrecer un snack, pero debemos establecer límites, y si piden justo antes de la hora de comer, negarlo de forma respetuosa. 

Una buena alternativa para evitar negar y comernos una bendita rabieta sería ofrecerles incluir el snack que están pidiendo en la comida, de esta forma lo añadiremos en su plato y sabrá que solo tiene que esperar unos minutos para disfrutarlo con el resto de la comida. Todos contentos.

  • Toma más leche de la que debería a su edad.

Muy habitual especialmente en peques de 1 a 3 años. Debes saber que a partir del año de edad no se recomienda que ingieran más de medio litro de leche al día, ya que, además de afectar al apetito, puede favorecer la aparición de anemia ferropénica, pues los lácteos de origen animal dificultan la absorción del hierro. Además los peques que toman demasiada leche animal es más probable que sufran de estreñimiento. 

Así que no más de 1-2 raciones de lácteos al día sería lo ideal, lo que equivaldría a 2 vasos de leche, o bien, 1 vaso de leche, 1 yogur o 30 g de queso (AAP, AEP). 

  • Come solo lo que «le interesa».

Y yo como buenamadre (o buenpadre) le doy ese bollito de chocolate para que almenos coma algo, sin saber que estamos entrando en una rueda difícil de salir. Te cuento:

Peque no come porque no tiene apetito → Me preocupo → Le ofrezco un alimento poco saludable porque sé que le gusta y eso sí se lo va a comer → Peque se come el ultraprocesado porque esas cosas se comen sin hambre → Peque no come a la hora de la comida/cena porque ya se ha saciado con el ultraprocesado.

Y aquí especialmente debemos tener en cuenta lo siguiente:

 

Otras situaciones que pueden provocar que mi peque pierda el apetito...

Puede que no se de ninguno de los puntos anteriores y tu peque haya “dejado de comer” de la noche a la mañana, puede ser normal si:

  • Está malito/a o lo ha estado recientemente.
  • Está en proceso de dentición. 
  • Ha habido algún cambio en su rutina, como por ejemplo: inicio de la escuela infantil o colegio, cambio de cuidador principal, incorporación de la mamá/papá al trabajo, paso a su habitación, cambio de cuna a cama, mudanzas, vacaciones…

O simplemente… no está en pico de crecimiento.

En estos casos lo normal es que recuperen el apetito y vuelvan a comer de forma espontánea sin tener que hacer nada especial.

Recuerda que la selectividad alimentaria es una fase normal en el desarrollo de los pequeños y pequeñas, debemos ser pacientes y respetar sus señales de hambre saciedad sin caer en aplicar estrategias negativas como obligar, presionar, castigar o premiar con la comida. 

La paciencia y la constancia son la clave, pero sobre todo ¡Ser ejemplo! 

Déjame un comentario si te has identificado con el post y cuéntame qué te preocupa en la alimentación de tu bebé o peque. También puedes contarme tu caso si necesitas ayuda. 

¡Hasta el próximo post!

Con amor, 

Aroa

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"Ya tiene 1 año, ¿Y ahora qué?

Se acerca del año de tu bebé y entonces llegan las dudas ¿Y ahora qué pasa? ¿qué cambia en su alimentación? parece que hemos dado pasos hacia atrás porque ahora come menos o no quiere comer ¡pero si hasta ahora se comía todo! ¿no pasará hambre?

Además la selectividad entra en juego y muestran aversión hacia otros alimentos ¿qué podemos hacer para revertir esta situación? ¿Y la leche? ¿cuál es mejor? Todas estas y muchas otras cuestiones las resolveremos en este curso.

Aroa Arias
Aroa Arias
Dietista Nº Col. 2608 Especialidad Nutrición materno-infantil, Autora del libro "Mi niño come sano".

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